¿Cuánto tarda en cerrar la fontanela de un bebé?

La fontanela anterior o «mollera» de un bebé tarda en cerrarse aproximadamente entre 12 y 18 meses, aunque puede completarse hasta los 24 meses y seguir considerándose normal. La fontanela posterior, más pequeña y situada en la parte trasera del cráneo, suele cerrarse mucho antes, generalmente entre las 6 y las 8 semanas de vida.

¿Qué es la fontanela y para qué sirve?

La fontanela es un espacio membranoso blando entre los huesos del cráneo del recién nacido. Su presencia no es un defecto, sino un mecanismo funcional muy importante. Cumple dos funciones principales:

  • Facilitar el parto: permite que los huesos del cráneo se superpongan ligeramente al pasar por el canal del parto.
  • Permitir el crecimiento cerebral: el cerebro de un bebé crece a gran velocidad durante el primer año de vida, y la fontanela ofrece el espacio necesario para ese desarrollo.

Los bebés nacen con varias fontanelas, pero las dos más relevantes son la anterior (en la parte superior de la cabeza, con forma de rombo) y la posterior (en la parte trasera, de forma triangular y mucho más pequeña).

Plazos de cierre según el tipo de fontanela

No todas las fontanelas siguen el mismo ritmo de cierre. A continuación se detallan los plazos habituales:

  • Fontanela posterior: se cierra entre las 6 y las 8 semanas de vida. En algunos bebés puede ya estar cerrada al nacer.
  • Fontanela anterior: es la más conocida y la que más tiempo permanece abierta. Comienza a reducirse a partir de los 6 meses y suele cerrarse entre los 12 y los 18 meses. El cierre antes de los 12 meses o después de los 24 puede requerir valoración pediátrica.

¿Qué factores pueden influir en el cierre?

El ritmo de cierre de la fontanela varía de un bebé a otro. Algunos factores que pueden influir son:

  • Genética: la herencia familiar juega un papel relevante en el desarrollo craneal.
  • Niveles de vitamina D y calcio: el déficit de vitamina D (raquitismo) puede retrasar el cierre de la fontanela.
  • Hipotiroidismo congénito: los bebés con esta condición pueden presentar un cierre más tardío.
  • Síndrome de Down u otras cromosomopatías: pueden asociarse a fontanelas más grandes o de cierre más lento.
  • Prematuridad: los bebés prematuros pueden seguir un calendario de desarrollo ligeramente diferente.

Señales de alerta: cuándo consultar al pediatra

La mayoría de las veces el proceso de cierre transcurre sin incidencias, pero hay ciertos signos que deben motivar una consulta pediátrica sin demora:

  • Fontanela abultada o muy tensa: puede indicar un aumento de la presión intracraneal, especialmente si va acompañada de irritabilidad, vómitos o fiebre.
  • Fontanela muy hundida: puede ser señal de deshidratación.
  • Cierre antes de los 3-4 meses: el cierre prematuro (craneosinostosis) puede impedir el correcto crecimiento del cerebro y requiere evaluación médica urgente.
  • Fontanela abierta pasados los 24 meses: aunque en algunos casos es una variación normal, conviene descartar causas como raquitismo o hipotiroidismo.

Es importante saber que una fontanela que late o late suavemente al ritmo del corazón es completamente normal y no debe preocupar.

Cuidados cotidianos de la zona de la fontanela

Muchos padres sienten inseguridad al tocar o lavar la cabeza de su bebé en esa zona. Conviene tener en cuenta que:

  • La fontanela está cubierta por una membrana resistente que protege el cerebro. Tocarla con normalidad durante el baño o el peinado no causa ningún daño.
  • No se debe aplicar presión fuerte ni golpear la zona, pero el contacto suave es completamente seguro.
  • Si se observa alguna protuberancia o hundimiento inusual, es mejor consultarlo con el pediatra.

Preguntas frecuentes

¿Es normal que la fontanela palpite?

Sí, es completamente normal. La fontanela puede moverse ligeramente al ritmo del latido cardíaco del bebé porque está directamente sobre los vasos sanguíneos del cerebro. Solo debe preocupar si el latido es muy exagerado o va acompañado de otros síntomas como llanto intenso, vómitos o abombamiento constante.

¿Puede cerrarse la fontanela antes de los 12 meses y ser normal?

Sí, en algunos bebés la fontanela anterior se cierra entre los 9 y los 12 meses sin que exista ningún problema. Lo importante es que el perímetro craneal siga creciendo de forma adecuada. Si el cráneo crece con normalidad, el cierre precoz no suele ser motivo de preocupación. En cualquier caso, el pediatra lo valorará en las revisiones rutinarias.

¿Qué ocurre si la fontanela no se cierra después de los 18 meses?

Un cierre más tardío, entre los 18 y los 24 meses, puede ser una variación normal. Sin embargo, si la fontanela sigue abierta pasados los 2 años, el pediatra realizará una evaluación para descartar causas como déficit de vitamina D, hipotiroidismo congénito u otras alteraciones del desarrollo óseo. En la mayoría de los casos, con la causa identificada y tratada, el proceso se normaliza.

Esta información es de carácter orientativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Ante cualquier duda o síntoma, consulta a tu médico o farmacéutico.